La palabra suele ser fuente de malentendidos, le advirtió el zorro al Principito. Tiene razón Saint-Exupéry: la palabra equivocada o deficientemente expresada origina malentendidos. Y no sólo la palabra, porque la comunicación integral es mucho más que la expresión oral.
Toda mi vida profesional ha girado en torno a la comunicación. He trabajado en radio, prensa y televisión, en el mundo de la publicidad, en la organización de eventos, en la asesoría de instituciones y organizaciones… En esta dilatada experiencia como consultora de comunicación he entendido que no hay dos clientes iguales ni una solución universal, aunque el problema sea similar. La comunicación eficaz es un trabajo artesano y exclusivo en cada caso.

Sobre esa filosofía creamos Cuatrobarras, una agencia ágil y versátil, que cuenta con una amplia red de colaboradores especializados, con los que integra equipos multidisciplinares adaptados a las necesidades específicas de cada cliente.